Tema: La BioGuardia y la redefinición del Ejército (Defensa del Territorio Real).
El Cielo Naranja
Es 15 de agosto. Susi está en la casa del pueblo con Leo. El calor es asfixiante. De repente, el cielo se vuelve de un color naranja sucio. Suena la sirena del ayuntamiento. Fuego. Susi sale al porche y ve la columna de humo negro subiendo por el monte. El viento sopla fuerte hacia el pueblo. El pánico se apodera de los vecinos. —¡Avisad a los bomberos! —gritan. Pero saben la verdad: los bomberos están desbordados, apagando otros tres fuegos en la provincia. Tardarán horas en llegar. Susi coge a Leo en brazos y mira las maletas. Piensa en la casa de sus abuelos, en los olivos, en los recuerdos. Todo está a punto de desaparecer porque el monte está sucio, abandonado y seco. Susi siente rabia: «Tenemos cazas de combate que valen millones, pero no tenemos quien limpie el bosque en invierno.»
El Desembarco Verde
De repente, un zumbido grave llena el aire. No es el fuego. Susi mira arriba. Un escuadrón de Drones de Carga Pesada cruza el valle en formación, soltando ráfagas de «Lluvia Retardante» con precisión milimétrica sobre la cabeza del incendio. Por la carretera, no aparecen camiones viejos. Aparecen los vehículos tácticos de la BioGuardia. Son jóvenes. No llevan fusiles. Llevan exoesqueletos de carga, mangueras de alta presión y sensores térmicos. No son «bomberos voluntarios». Son la División de Defensa Territorial. La élite. Entre ellos, Susi reconoce a Javi, el hijo del panadero. Javi no está haciendo la «mili» marchando en un cuartel. Está haciendo su Servicio Cívico defendiendo la tierra física de su nación. El comandante despliega el operativo. No hay caos. Han estado allí todo el invierno, creando cortafuegos, limpiando biomasa, instalando sensores de humedad. Conocen el terreno mejor que el fuego.
Patriotismo es Suelo
En dos horas, el fuego está perimetrado. Javi se quita el casco, sudoroso y manchado de hollín.
Susi se acerca con agua.
—Gracias, Javi. Pensé que lo perdíamos todo. Javi sonríe y señala el monte.
—No hemos venido solo a apagar, Susi. Llevamos seis meses «vacunando» el bosque.
Hemos plantado especies que resisten el fuego. Hemos limpiado los cauces. Susi mira a los soldados. En el viejo mundo, el Ejército defendía «intereses abstractos».
En Raíces, el Ejército defiende la Base de la Vida. Susi duerme tranquila esa noche. Sabe que mientras ella descansa, los Guardianes del Bosque (sus vecinos, sus hijos) vigilan desde la torre.
España ya no se quema; España se blinda.
LA MORALEJA TÉCNICA
div style=»max-width: 600px; margin: 40px auto; font-family: ‘Helvetica’, sans-serif;»>La Seguridad Nacional empieza por la Naturaleza. Gastamos miles de millones en tanques para enemigos imaginarios, mientras el enemigo real (Desertificación y Fuego) conquista nuestro territorio cada año. Raíces crea la BioGuardia:
- Redirige el 50% del presupuesto de Defensa a la Restauración Ecológica.
- Implementa un Servicio Cívico (voluntario y remunerado) donde los jóvenes aprenden disciplina salvando su país, no matando a otros.
¿De qué sirve un ejército si el país se quema?
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