Tema: El Sistema de Patrocinio y el fin del caos migratorio.
El Fantasma en la Plaza
Ahmed tiene 26 años. Es ingeniero agrónomo en su país, pero en la España de 2024, es un fantasma. Llegó escondido en un camión o en una patera, huyendo de la decadencia y con la promesa de una vida más fácil. El Estado le dio una manta, un bocadillo y una orden de expulsión que nunca se ejecuta.
Ahmed vive en un limbo.
No puede trabajar legalmente (no tiene papeles).
No puede alquilar un piso (no tiene nómina).
Para sobrevivir, vende zapatillas falsas sobre una manta o trabaja en negro recogiendo fruta por 3 euros la hora.
Los vecinos le miran mal. Ven «un problema». Ven a alguien que usa la sanidad pública pero no cotiza. Ven inseguridad. Ahmed se siente humillado. Él no vino a pedir limosna; vino a trabajar. Pero el sistema le obliga a ser un delincuente o un mendigo.
El Contrato de Honor
Es 2027. El Protocolo de Fronteras Raíces se ha activado. Ahmed no entra saltando una valla. Entra por la puerta, con la cabeza alta. ¿Por qué? Porque tiene un sistema de Patrocinio.
Manolo, un agricultor de Almería, necesita a alguien que sepa manejar los nuevos sistemas de riego por goteo. No encuentra jóvenes locales que quieran hacerlo. Manolo entra en la App Soberana con la que paga su LVT+ con sus Certificados de Crédito, encuentra la candidatura de Ahmed (que ha realizado desde su país) y firma un Contrato de Patrocinio con Ahmed. La ley es clara:
- Manolo es responsable: Manolo se compromete a cubrir los gastos de Ahmed (salud privada) durante sus primeros 5 años. Ahmed no costará ni un euro al contribuyente español.
- Ahmed tiene dignidad: Al tener un contrato, Ahmed tiene derechos civiles inmediatos (Ley Natural). Nadie le persigue. Puede alquilar, puede abrir una cuenta bancaria, puede pasear tranquilo.
La Prioridad Nacional
Susi, la enfermera, ve a Ahmed en el pueblo. Antes hubiera pensado: «Este chico está consumiendo los recursos de mi hospital y yo pago la fiesta.» Ahora piensa: «Ese chico está trabajando para Manolo. Manolo paga su seguro. Y gracias a que Ahmed trabaja, el campo de Manolo produce más, paga más LVT+, y la riqueza común sube.»
En el sistema Raíces, el inmigrante no compite por las ayudas públicas, porque las ayudas (el Fondo Soberano) son exclusivas para los nacionales (los accionistas del país).
Ahmed no recibe «pagita» porque el Estado ya no subvenciona. Ahmed recibe su sueldo íntegro (sin IRPF). Si Ahmed trabaja duro y respeta la ley, dentro de X años podrá comprar «acciones» del país (nacionalidad). Pero hasta entonces, es un Huésped Honorable, no una Carga Pública.
Susi le pregunta a Manolo: «¿Y si le pagas mal? ¿Y si le tratas como a un esclavo? Al fin y al cabo, depende de tu firma.» Manolo se ríe y niega con la cabeza. —Susi, Ahmed tiene la App Soberana igual que tu y yo. En el Sistema Raíces, el contrato tiene una «Cláusula de Salida».
- El Mercado Libre: Si yo trato mal a Ahmed, él puede abrir la App y buscar otro Padrino. «Paco, el del invernadero de al lado, me ofrece 200€ más». Si yo no le cuido, Ahmed se va con Paco. La competencia protege al trabajador mejor que cualquier sindicato.
- El Botón Rojo: Si yo abuso, le pego o le engaño, Ahmed pulsa el botón de «Denuncia por Agresión» (Ley Natural). Si se demuestra que le he agredido:
- Pierdo mi derecho de patrocinar a traves de mi app soberana el tiempo que decida el juez o el consejo de sabios quizás para siempre.
- Tengo que pagarle una Restitución con mi propio patrimonio.
Manolo mira a Ahmed con respeto.
—No es mi esclavo, Susi. Es mi Socio. Si él se va, yo pierdo mi cosecha. Me interesa más que a nadie que él esté bien.
El Resultado: Orden
Manolo y Ahmed revisan los tomates. No hay miedo. No hay mafias traficando con personas. Manolo tiene el trabajador que necesita. Ahmed tiene la oportunidad que soñaba.
Y Susi tiene la tranquilidad de saber que su país controla quién entra, no por racismo, sino por responsabilidad. Ahmed le pasa una llave inglesa a Manolo. —Gracias, Padrino —dice. —Gracias a ti, socio —responde Manolo.
LA MORALEJA TÉCNICA
Inmigración por Demanda, no por Oferta. El caos actual viene de abrir la frontera al «Estado del Bienestar» (Subsidios gratis). Eso atrae a quien busca dependencia, no la autonomía. Raíces cierra el grifo de los subsidios para el recién llegado, pero abre la puerta al Contrato Privado.
El Principio: Cualquier inmigrante puede venir SI Y SOLO SI un ciudadano, empresa nacional o gremio profesional se hace responsable económico y legal de él (Patrocinio). Se privatizan los beneficios de la migración (trabajo) y se privatizan los riesgos (costes). El Estado no gasta; solo audita.
Ni fronteras abiertas, ni muros crueles. Orden:
📱 ORDEN EN FRONTERA (COMPARTIR)