HISTORIA #27: EL DÍA CERO

Tema: El Protocolo de Transición, el Puente de Solvencia y el reseteo del sistema.

El Miedo al Abismo

Susi ha leído todas las historias. Entiende que el LVT bajará el precio de la vivienda, que el 0% de IRPF le dará riqueza y que la Nube Privada le devolverá su libertad. Pero Susi tiene pánico.

Tiene una hipoteca de 150.000 euros con su banco.

Susi piensa: «Si el LVT hace que el valor de mi suelo baje a su precio real, mi casa valdrá menos que mi hipoteca. El banco me embargará o el sistema financiero quebrará por completo, llevándose mis ahorros. Un cambio tan grande va a destruir el país».

Susi recuerda la crisis de 2008. Recuerda el caos, la prima de riesgo, los telediarios anunciando el fin del mundo. El viejo sistema usa este miedo como escudo.

Te dicen: «El sistema es injusto, sí, pero si lo tocamos, lo pierdes todo. Mejor quédate como estás».

Susi se va a dormir el viernes por la noche con un nudo en el estómago. El Gobierno acaba de anunciar por decreto la activación del Protocolo Raíces para esa misma medianoche.

Los bancos han cerrado sus plataformas digitales «por mantenimiento del sistema».

El Fin de Semana del Reseteo

Durante el sábado y el domingo, Susi no puede ver su cuenta. Pero en las entrañas del país, los algoritmos de la Hacienda Soberana y el Banco Central no están destruyendo la economía; la están desapalancando.

Están construyendo el Puente de Solvencia. El problema matemático es simple: los bancos tienen miles de millones en hipotecas respaldadas por un valor del suelo inflado (la burbuja).

Si esa burbuja pincha de golpe por el LVT, los bancos mueren. ¿La solución Terra? El Estado interviene como auditor de la Ley Natural. El algoritmo calcula qué parte de la hipoteca de Susi corresponde a los ladrillos (la casa real) y qué parte corresponde a la burbuja del suelo. Resulta que de los 150.000€ que debe Susi, 50.000€ son la casa y 100.000€ son especulación del suelo.

El Estado emite un Bono Soberano de la Tierra y se lo entrega al banco. Con ese bono, el Estado «compra» y cancela la deuda del suelo de Susi.

El Lunes Soberano

Es lunes por la mañana. 6:00 AM. Susi coge su móvil temblando y abre la App de su banco. No hay corralito.

Sus ahorros (12.000€) están ahí, intactos, ahora protegidos por el coeficiente de caja del 100% (Historia #19).

Pero Susi mira su hipoteca.

Deuda pendiente: 50.000€.

Susi no se lo cree. Su deuda se ha reducido a un tercio.

Revisa su nómina, que le acaban de ingresar. Sueldo neto: 2.400€ (antes cobraba 1.500€, porque le han quitado todo el IRPF).

Susi hace cuentas.

A partir de ahora, pagará una hipoteca pequeñísima por sus ladrillos al banco, y pagará el LVT mensual por el uso de su suelo a los Comunes.

La suma de ambas cosas es mucho menor que su antigua hipoteca.

Y lo mejor: tiene 900 euros extra al mes en el bolsillo gracias a la abolición del impuesto al trabajo.

El banco no ha quebrado (el Estado le ha dado un bono seguro a cambio de la deuda tóxica),

Susi no se ha arruinado, y la economía no ha colapsado. Susi mira por la ventana. El sol sale como cualquier otro lunes. El mundo no se ha acabado; acaba de empezar.


LA MORALEJA TÉCNICA

La Transición Quirúrgica. El miedo al colapso financiero es el gran secuestrador de la voluntad política. Raíces ejecuta la transición usando el Puente de Solvencia:

  1. Congelación de Fin de Semana: Se pausa el sistema bancario 48 horas.
  2. Canje de Deuda: La deuda hipotecaria basada en el valor especulativo del suelo se borra del balance del ciudadano y se transfiere al Estado, que compensa a los bancos con Bonos Soberanos pagaderos a largo plazo (financiados con la futura recaudación del LVT).
  3. Liberación Instantánea: El ciudadano se despierta el lunes sin IRPF y con su deuda hipotecaria ajustada al valor real de la construcción. El riesgo sistémico se evapora y el consumo se dispara al instante.

¿Miedo a que el país quiebre si cambiamos el sistema?

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El Contrato Final

Has visto el futuro a través de los ojos de Susi, Carlos, Antonio y Leo. Ahora la decisión es tuya. ¿Vas a seguir alimentando a la matriz, o vas a plantar tus Raíces?

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